Nuestra Señora, cuando apareció a Garabandal durante un período de cuatro años (1961- 1965), señaló dos Mensajes al mundo entero.
El
18 de Octubre 1961. Debemos
hacer muchos sacrificios, hacer mucha penitencia y visitar frecuentemente
al Santísimo Sacramento. Pero, primero, tenemos que ser muy buenos
si no lo hacemos, nos vendrá un castigo. La copa ya se está
llenando y si no cambiamos, nos vendrá un castigo muy grande.
El 18 de Junio 1965.
Como no se se ha cumplido mi Mensaje el 18 de Octubre y no se le ha dado
a conocer al mundo, os aviso que este es el último. Antes la copa
se estaba llenando, ahora está rebosando. Muchos cardenales, obispos
y sacerdotes van por el camino de la perdición, arrastrando a muchas
almas consigo. Cada vez se le da menos importancia a la Eucaristía.
Con vuestros esfuerzos, debéis apartar de vosotros la ira de Dios.
Si le pedís perdón con sinceridad, el os perdonará.
Yo, Vuestra Madre, por la intercesión de San Miguel Arcángel,
os pido que enmendeis vuestras vidas. Habeis recibido los últimos
avisos. Os amo mucho y no quiero vuestra condenación. Pedidnos con
sinceridad y nosotros os lo daremos. Debéis sacrificaros más.
Pensad en la pasión de Jesús.