ACTITUD DE LA IGLESIA Y CONCLUSION

Como siempre, la Iglesia ha procedido en estas apariciones con una gran prudencia. Cuando las apariciones de la Virgen María, ocurrieron en Fátima, la Iglesia tardó trece años hasta la primera nota aprobatoria oficial. Y esto aún después quo 70,000 personas habían presenciado el Milagro del Sol.

Hasta ahora, el Obispo de Santander ha declarado que no hay nada condenatorio en las enseñanzas, los mensajes y en las recomendaciones espirutuales de Garabandal. Al contrario, hace constar que todo es laudable y conforme con la tradición de la Iglesia. Al mismo tiempo admite la buena fe y el fervor religioso de las personas que acudan a Garabandal. La actitud del Obispado de Santander es clara: manternerse a la expectativa de los que puede ir ocurriendo "sin cerrar la carpeta en este asunto, pues recibirá con agrado todos los elementos de juicio que se le remitan".

Finalemente, el 8 de Julio de 1965 la Comisión nombrada por el Obispo ha reafirmado y recomendado en una nota oficial dada a la prensa, que todavia no hay razónes concluyentes sobre el carácter sobrenatural de los acontecimientos en Garabandal. Para evitar la impresión de que han sido aprobadas por la Iglesia las apariciones de la Virgen, reafirma a los sacerdotes que no acudan a Garabandal sin pedir permiso.* ( En 1987 el Obispado de Santandér anuló esta prohibición). Hasta los más incrédulos, y los que siempre combaten todo lo que es católico, tendran que reconocer que Garabandal no ha sido un invento de la Iglesia ni de su jerarquía.

CONCLUSION

Conchita ha escrito: "La Virgen quiere que el Mensaje corra por el mundo...  De nada nos sirve creer en las apariciones si no cumplimos el Mensaje ... La Virgen aqui ha dicho lo mismo que en Lourdes y Fátima. No ha dicho ninguna cosa nueva. El Milagro viene para que cumplamos el Mensaje. También para confirmar estas apariciones, pero no cumpliendo el Mensaje, es los mismo no creer en las apariciones," Por eso, esta es la hora. Emprenda cada uno el camino de su propia reforma con serios propósitos, sinceramente; sin esperar llamadas, milagros, o no consignas especiales que han de ocurrir.

Si el conocimiento de esto que ha leido ha sembrado en su espíritu, preocupación, inquietud o sencillamente le ha hecho reflexionar, delo a conocer a otros. Habrá empezado asi cumplir el Mensaje de la Virgen.

Aquellas buenas gentes del pueblo, testigos de tan extraordinarios sucesos, oscilan perplejas entre lo ocurrido y lo que aún ha de venir. Sacerdotes, médicos, teólogos de gran categoria, y el plebiscito unánime de miles de fieles de todas las naciones y clases sociales, se inclinan por la verdad de las apariciones. Los informes cientificos de los médicos y de los teólogos nos dicen que no hay una explicación humana.
 
 


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